Emmanuel
Por fin había abierto los ojos. Había luchado desde hacía días, me esforcé mucho tratando de hacerme notar, pero era en vano. Aunque había escuchado cada una de sus charlas desde hace dos semanas. Rubí…
—Calma, amigo, debes darle calma al cerebro, no sabemos…
—Recuerdo todo. —Nos miramos, otros colegas miraban la reacción de mi cerebro—. Todo desde el tercer día. Escuché a mi madre decirme que ya tenía tres días dormido y debía de despertar. Cada conversación la recuerdo mientras no es