Emmanuel
No cometeré de nuevo el mismo error. Ya conocía como era Rubí, cada expresión de su cuerpo lo entendía, no en vano tenía varios meses analizándola. Se encontraba desesperada por saber que le escribí dado a mi comportamiento déspota con Ana María. Eros nos mantuvo más que ocupado, ella se la pasó documentando y nosotros dos revisando los cambios en los pacientes con los resultados médicos realizados.
Notamos un patrón de cambio en los pacientes, algo leve, pero sus cerebros iniciaban la