Alexey
Vainilla se encontraba nerviosa. La tomé de la mano para darle fuerza, hoy era la cena e iba a desenmascarar a su propia hermana. Pero antes había pedido una cita con el padre Castro y me pidió que la acompañara. Desde que éramos novios pasaba más tiempo conmigo que en su casa, y eso me estaba gustando demasiado.
Esa mañana, cuando se despertó, lo hizo emocionada porque Rubí y Emmanuel iban a hablar y aclarar su situación. Pero tal fue su tristeza cuando ingresó al cuarto y solo vio una