Mundo ficciónIniciar sesiónLilia sonrió durante toda la noche, se rio con los chistes, bebió unas cervezas e incluso dio un discurso agradeciendo el esfuerzo de todos. Y aun así, Mathias Asier sabía que algo andaba mal con ella. Llevaba muchas semanas observándola, las suficientes para saber que toda esa alegría era fingida. Cuando sonreía de verdad se le formaba un hoyuelo en la mejilla, ese no era el caso.







