-Cuatro años y medio atrás-
Latham se sentó frente a Portia en su consultorio, las manos temblando levemente sobre sus rodillas.
Era su primera sesión oficial. El espacio entre ellos—dos sillones color gris claro separados por mesa baja con caja de pañuelos—se sentía enorme y diminuto a la vez.
Portia había preparado café. Latham lo sostenía sin beber, observando el vapor elevarse.
—No sé por dónde empezar —dijo finalmente.
—Empieza donde quieras. —Portia tenía su libreta lista, bolígrafo en ma