En la manada real las cosas se complicaban cada día más. Los aliados del Caos se habían multiplicado y superaban en número a los contrarios. Vera, quien había estado en el calabozo por algunos días, ahora gozaba de su libertad sin ningún contratiempo y es que a Ícaro no le habían quedado alternativas.
Dos días habían transcurrido desde la pelea entre Ramsés e Ícaro, pero para los protagonistas parecía que habían transcurrido años.
Todo había cambiado en demasiado poco tiempo, los ancianos había