Al terminar con esta conversación secreta Ícaro salió apresurado de la habitación. Él tenía verdadero temor de ser visto por alguien en esa situación, sabía que le sería extremadamente difícil de explicar el hecho de estar en la habitación de su madre, no por su madre, después de todo ella le dio la vida, sino por la otra mujer. Era de público conocimiento que ella era la prometida elegida por la antigua luna para él y, no quería que su mate tuviera dudas de nada.
El problema es que Ícaro había