Un nuevo día había llegado, los rayos del sol se filtraban por las ventanas, Isis abría perezosamente sus ojos y estiraba sus brazos. La noche anterior había sido algo agotadora, ya que después de que Alexa fuera secuestrada por su compañero y Hatice secuestrara a sus dos parejas, ella quedó sola a merced de un apasionado Ramsés que no le dio escapatoria y la tuvo toda la noche debajo de él, o quizá arriba…o en varias posiciones, sintiendo toda la urgencia y la pasión que ella despertaba en él.