Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando llegamos nuestra habitación está cayendo la noche, todos estamos a mallugados, cansados y malhumorados. Cada uno se lanzó a su respectiva pequeña cama, pero la chica peli roja se queda parada, mirándonos, tiene los ojos rojos a punto de llorar. Pol se lanza de su cama apenas lo nota y se acerca hasta ella.
—¿Estás bien, preciosa? —él es tan grande y ella tan pequeña que tiene que agacharse para hablarle. La chica niega repetidas veces, luego suspira, pero parece dolerle.
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