—Lo haré —murmuró ella contra sus labios cuando el ascensor sonó, anunciando su llegada. Las puertas se abrieron.
Ambos se separaron, recobrando el aliento, y salieron. Su suite estaba frente al ascensor. Gabriel presionó la palma de su mano contra la pantalla de seguridad y el sistema escaneó sus huellas. La puerta se desbloqueó con un clic y entraron. Isla pasó primero, seguida de cerca por Gabriel.
El penthouse era una casa inteligente; podía manejarse de forma manual o a través de sus sistem