Isla guardó silencio un momento cuando Elara terminó de hablar. Las palabras de su hija eran duras, pero tenía razón. Justamente por eso no podía ignorarlas.
Apoyó las manos sobre la mesa y bajó la mirada, pensativa. Durante años había visto crecer a Jasmine cerca de la familia. En su momento le tuvo cariño; incluso la consintió. En algún momento llegó a creer que quizá las cosas entre Jasmine y Aurelian se arreglarían solas.
Ahora se daba cuenta de que aquello había sido un error. Jasmine no ha