Por fin llegó el domingo por la noche. Era el lanzamiento de los nuevos diseños de Casa Wyndham y el distrito financiero bullía de actividad, mucho más que de costumbre. Frente a la sede, los invitados bajaban de sus autos; ellos, en elegantes trajes; ellas, con vestidos deslumbrantes. Saludaban cortésmente a la multitud que los aclamaba, contenida por las vallas a ambos lados de la calle.
Los reporteros se arremolinaban, desesperados por conseguir unas palabras de los multimillonarios, famosos