—¿Quién llamó? —preguntó Aurelian con tranquilidad.
Mercy se quedó helada. Apretó los dedos con fuerza alrededor del celular antes de deslizarlo dentro del bolso. Sentía que Aurelian la miraba con intensidad.
Al principio no le pareció necesario contarle nada. Pensó en mentir. Hasta pensó en quitarle importancia. Pero estaba cansada de fingir. Él solo había sido bueno con ella. Parecía preocuparse por ella como un amigo. Alzó el mentón y habló.
—Solo alguien que no acepta su realidad.
Se quedaro