Gabriel y su familia llegaron al restaurante favorito de Isla, Tropicana Gourmet, cuando la luz de la tarde se suavizaba sobre la costa. El nombre, por sí solo, bastaba para arrancarle una sonrisa a Isla.
Era un restaurante elegante encaramado junto al agua, famoso por servir los mejores mariscos de la isla.
El aroma a sal, cítricos y mantequilla chisporroteante se mezclaba de manera natural con el rumor lejano de las olas.
Gabriel conocía bien este lugar, no porque estuviera de moda o fuera exc