Punto de vista de Elara
La Diosa Luna era exactamente lo que esperaba y, al mismo tiempo, nada parecido.
No era solo luz y belleza: también era poder y oscuridad, como la luna que tenía tanto la cara brillante que veíamos como el lado oculto que no.
Su forma cambiaba mientras la observaba: a veces una mujer de cabello plateado y ojos como estrellas, a veces pura luz, a veces algo antiguo e indescriptible.
"¿Dónde estoy?" Mi voz resonó de forma extraña en aquel lugar que no era realmente un lugar