Punto de vista Kian
Había pasado la noche montando guardia mientras Elara dormía pacíficamente entre Lucien y la forma lobuna de Draven.
Cada vez que ella gimoteaba, el vínculo se retorcía en mi pecho. Cada vez que gritaba, mi lobo aullaba para consolarla.
Pero me quedé en mi puesto. Porque protegerla significaba más que solo seguridad física, significaba darle espacio cuando lo necesitara.
Incluso cuando cada instinto gritaba por tenerla entre mis brazos.
El sol apenas había asomado por el hor