Alessia:
Ahora gozo de cierto prestigio entre su gente.
Las mujeres se acercan a la tiendan y se ofrecen a servirme. Trenzan mis cabellos, me preparan el baño, alistan mis vestiduras y me hacen compañía en lo que él no está.
He aprovechado mi nuevo estatus, para hacer cambios de poco a poco en la vida de Kyla.
Me aseguré de cambiar sus harapos por ropas mejores, ordené que el sanador atendiese a su tía, y cuando Karman sale de casa con sus hombres recibo a la niña en nuestra tienda.
—¿Recuerdas