Karman:
He mandado a traer vestidos para ella, y zapatos de piel de conejo para proteger sus delicados pies. Y abrigos de pieles de oso para protegerla del frío, y la mantengo a mi lado en mi cama, desnuda y sudorosa, siendo presa de todos mis deseos.
Es mía.
Mi Voor aletea de jubilo.
No importa si es una forastera, no importa si es una mentirosa, no importa si era una espía, porque mi magia es fuerte y desde que perforé su piel con mis colmillos y lamí su herida me pertenece en cuerpo y alma.