Capítulo 11
—Ay, no, yo creo que todo me queda horrible, Clara, ¡Soy una ballena! —exclamé lamentándome al tiempo que me echaba a llorar.
—¡Por supuesto que no! —intervino poniéndose de pie para darme aliento—. Eres hermosa, está panza, solo es el bebé y dentro de unos meses ya no sufrirás —consoló y negué tapando mi rostro lleno de lágrimas.
—¡Noooo, soy una ballena, parezco Moby Dickc! —lloré entrando al baño para llorar desconsolada. Últimamente, mis hormonas eran un asco, de pronto estaba