XLII. Señorita Evans, solo puedo ser su amigo
Ese fin de semana, a pesar de la depresión de ser rechazado flagrantemente, mi abuela se puso extremadamente pesadita e insistente para que fuera a almorzar con ella a su mansión.
Así que aquí estoy bajándome de mi Audi R8 color blanco.
Llevo un look casual de pantalones beige de Ralph Lauren, una camisa de algodón manga larga en tono pastel de Hugo Boss, por encima un suéter fino de Brunello Cucinelli, con su cuello en V color gris.
Mis cómodos mocasines de cuero Gucci, en tono café, mis gafas