Mundo de ficçãoIniciar sessãoMientras tanto, en el vestíbulo principal, Alessandro y Ricardo esperaban en un silencio tenso. El mármol frío y el murmullo distante de la actividad hospitalaria contrastaban con la violenta escena que acababan de presenciar en la UCI.
—¿Puedes creerlo? —murmuró Alessandro, más para sí mismo que para Ricardo, negando con la cabeza—. Viajar medio mundo sin decir una palabra. Usarme como coartada... y luego esa explosión. Ricardo lo miró, entendiendo solo a medias. —¿Coarta






