Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl grito ronco y desesperado de Amelia —"¡LUCA! ¡NO!"— cortó el aire viciado de la habitación, más afilado y mucho más efectivo que cualquier alarma de hospital.
El tiempo se congeló.
La furia asesina que había consumido a Luca se evaporó en un instante. Sus manos, que habían estado cerradas alrededor del cuello de Li-Na con la intención de matar, se aflojaron. El shock fue tan profundo que su







