Dios mío, ¿acaso me he acostado con una versión femenina de Sherlock Holmes?
¡Qué perspicacia y habilidades de deducción tiene esta mujer!
Y no solo eso, su forma de hablar es tan atrevida y desinhibida que, si de verdad se pone a buscar piso por piso, realmente podría encontrarme.
Apresurado le respondí: ¿Qué es lo que quieres?
Mujer: No quiero nada en especial, solo me siento mal y busco a alguien que me acompañe a tomar unas copas. Aunque, si lo prefieres, también podríamos repetir lo de ano