—¿Difícil? —repitió Viviana con una leve sonrisa llena de significado:— ¿Y acaso existe algo en este mundo que no sea difícil? Incluso el mantenerse con vida ya es una tarea sumamente ardua.
No pude evitar pensar: ¿en serio esto era para tanto?
Sin embargo Viviana no me dio tiempo de responder; seguía mirándome fijamente mientras añadía:
—Tú no sabes lo que es luchar en un verdadero lodazal. No puedes comprender siquiera el peso de mis palabras porque nunca has tenido que arrastrarte en el fango