Seguía blandiendo la barra de acero con todas mis fuerzasSabía que, aunque no pudiera ganar, jamás debía permitirme caer en la desesperación.Kiros siempre lo decía:—En una pelea, lo peor es tener miedo antes de empezar a dar el primer golpe.
Pero tras varios minutos, empecé a flaquear.La cantidad de enemigos era abrumadora.Estábamos siendo superados.
Aun así, no podía caer.
Entonces recordé un punto en el cuerpo humano, un punto de activación.Si se estimula correctamente, puede desatar el potenc