Patricia quiso acercarse, pero la duda y el miedo la detuvieron en seco.
Pude notar su temor reflejado en su mirada, así que di un paso hacia adelante y pregunté con voz firme:
—Doctor, ¿cómo está el paciente? ¿Cuál es su estado?
El médico escaneó a todos los presentes y respondió con tono calmado:
—Por fortuna, la situación está bajo control por ahora. Su estado es estable.
Al escuchar esas palabras, un suspiro de alivio recorrió la sala. Todos parecían haber soltado el aire contenido. Pero Pat