—Gerente Carlos, las cosas no son como las estás pensando...
Carlos interrumpió con determinación: —Lo que sea que haya pasado ya no importa, empaca tus cosas y vete de inmediato. Le diré a contabilidad que te paguen tu salario normal.
—No sigas insistiendo con cosas tan innecesarias ni me hagas enojar. Sabes cómo soy, ¿verdad?
Después de decir estas palabras, colgó el celular.
Entonces, pude entender un poco más sobre por qué en su empresa había una clínica, pero él mismo también tenía problema