Pensaba en Luna, y también en mi cuñada, especialmente en ella. No podía dejar de pensar en lo que estaría pasando entre ella y Raúl en este momento.
—De acuerdo, entonces ven a ayudarnos a conseguir las habitaciones,— accedió Luna de inmediato a mi petición.
Me levanté de la cama enseguida.
No sabía si era porque había descansado un poco, o si simplemente sabía que mi cuñada y Luna llegaban pronto, pero en ese preciso momento me sentía increíblemente emocionado, como si mi cuerpo estuviera llen