Parece que María se dio cuenta en ese momento de lo incómodo que me sentía, ¿quería hacerme pasar vergüenza a propósito?
Tenía motivos para sospecharlo.
María estaba sentada altiva a mi izquierda, y bastaba con que se girara un poco para ver lo avergonzado que estaba.
Y siendo así, sabiendo que siempre estaba detrás de mí, no dudaba ni por un instante que aprovecharía la ocasión para hacerme pasar un mal rato.
Le lancé una mirada suplicante, rogándole en silencio que no siguiera con eso.
Pero Ma