Capitulo516
Un sonoro ¡PAF! resonó en la habitación.

La bofetada de Viviana fue tan fuerte que me dejó la cara ardiendo al instante.

Me sentí a la vez agraviado y demasiado asustado.

Agravio, porque recibí el golpe en ese momento sin merecerlo.

Y miedo, porque, por suerte, fui yo quien lo recibió y no Paula.

Viviana no era una mujer cualquiera, pero Paula en realidad tampoco lo era.

Si Viviana realmente la hubiera golpeado, con el temperamento fuerte de Paula, esto no habría terminado aquí.

Aún con la cara
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP