Me reí con algo de incomodidad, sin saber qué decir.
Pero Raúl siguió hablando sin cesar: —Además, esta vez, yo y tu cuñada finalmente nos hemos reconciliado. Óscar, ya no necesito que me ayudes en lo absoluto, yo solo puedo hacer que tu cuñada se quede embarazada por mí mismo.
No pude evitar sentir que Raúl decía esas palabras de manera intencional para que yo las escuchara.
Un sentimiento de incomodidad y curiosidad se apoderó de mí. ¿Por qué me estaría diciendo estas cosas?
¿Será que ha descu