Mientras Mario y yo estábamos comiendo, de repente apareció un tipo de pelo rubio, un matón de barrio, que venía acompañado de esa chica.
El tipo de pelo rubio se le acercó rápidamente a Mario, y mostrando una furia incontrolable le señaló la nariz: —¿Eres Mario? ¿Es a ti a quien le gusta aprovecharse de mi mujer?
—No me estoy aprovechando de esa chica,— dijo Mario con un tono muy serio. —Lo único que me preocupa es que ella está pasando un mal momento y quiero que se aleje de ti.
Sin previo avi