A pesar de que mi corazón seguía lleno de tristeza, al recordar las palabras de mi cuñada, una sensación de impotencia me invadió por completo.
En el pueblo todos sabían perfectamente que Raúl siempre había sido muy bueno conmigo, y que sin él, yo no estaría donde estoy ahora.
Si la gente del pueblo llegara a enterarse de que yo estaba con la mujer de Raúl, no solo sus críticas me destruirían, sino que también destruirían a mis padres.
A mí me da igual, pero ¿y mis padres? ¿Qué harían ellos?
A m