—Bienvenida a nuestra familia, Lucía, cariño.
Paula abrió los brazos directamente hacia mi cuñada, y ella, por su parte, también correspondió al abrazo.
Paula luego miró a Luna y dijo:
—Luna, cariño, ¿ves? Lucía ya ha comprendido lo que es disfrutar de la vida, ¿cuándo te tocará a ti experimentar esto?
Luna sacudió ligeramente la cabeza:
—Jueguen de una vez por todas, yo paso, creo que así estoy bastante bien.
—¿Perfectamente ? ¡Con lo guapa que eres! Si no disfrutas de la vida, ¿no te parece un