—¿Entonces por qué dijiste eso antes?
—Solo estaba bromeando contigo, ¿acaso no te diste cuenta?
Viviana me miró parpadeando con un aire inocente con sus grandes y profundos ojos oscuros.
No sabía si debía confiar en esta mujer.
Pero después de pensarlo por un momento, comencé a creer que tenía algo de razón.
Una amante que se atreve a mantener abiertamente a un joven guapo, realmente debe de estar deseando que su vida termine pronto.
Sin embargo, al recordar cómo me había provocado antes, aún