Yo: —Te estoy demostrando que, aparte de ti, realmente no tengo a ninguna otra mujer. Si tuviera a otra mujer, simplemente iría a buscarla, no tendría ninguna necesidad de estar haciendo todo esto con tanto esfuerzo.
María: —¡Que tengas o no otra mujer, eso no tiene nada que ver conmigo! No he dicho que quiera ser tu novia.
Yo: —Pero podrías considerarlo, de todas maneras, sé que pronto vas a terminar con tu novio.
María: —¿Tú? ¿Un hombre tan cobarde que ni siquiera se atreve a verme? ¿Y acaso,