POV. Adrian
El zumbido en mis oídos era un enjambre de avispas furiosas, y el dolor en mi pecho era un peso de plomo fundido que me clavaba en la arena caliente. El cielo azul deslumbrante giraba sobre mí, un remolino de luz que me cegaba. A través de la niebla del dolor, las caritas asustadas de Suzie y Thomas flotaban sobre mí, sus lágrimas saladas cayendo sobre mi rostro. Sus gritos de mi nombre eran el único sonido real en un mundo de caos.
—¡Adrian! ¡Adrian!
Oí pasos corriendo, pesados y u