POV. Adrian
No era el sonido de un coche de la policía o de un reportero. Era el rugido elegante y potente de un motor de alto rendimiento, un sonido que no pertenecía al caos funcional de la zona de respuesta. Era un sonido de poder, de autoridad innegable. Un sonido que conocía tan bien como el latido de mi propio corazón, un sonido que había marcado los momentos más decisivos y aterradores de mi vida.
Un sedán negro, lujoso e imponente, se abrió paso a través de la multitud con una arroganci