POV. Amelia
—Estoy en el pasillo este —continuó Dominic—. Está desierto. La bibli...
La voz de Dominic se cortó abruptamente. Un silencio chirriante llenó mi oído, más aterrador que cualquier palabra. Mi corazón, que había estado latiendo al ritmo de la misión, se detuvo por un segundo completo.
—¿Dominic? —susurré, tan bajo que fue solo un movimiento de aire en mis labios.
Nada.
—Amelia, cariño, estás temblando —dijo Adrian, su voz una mezcla perfecta de preocupación de marido y control de es