POV. Amelia
La noticia quedó suspendida entre nosotros, densa, irrevocable.
Dominic no dijo nada de inmediato. Se quedó mirándome como si estuviera intentando reorganizar el mundo dentro de su cabeza. Sus ojos —siempre tan calculadores— se oscurecieron, no por incredulidad, sino por el peso de todo lo que implicaba. Era como verlo hacer cuentas invisibles, medir riesgos, anticipar futuros.
Se recostó lentamente en la silla, exhalando por la nariz. Pasó una mano por su cabello con ese gesto tan