Me dí cuenta que Franco no podía creer lo que acababa de escuchar, su cara reflejaba la mezcla de emociones que lo abrumaban en ese momento.
Lo había defraudado terriblemente, su mirada se volvió dura en ese momento, tal vez jamás me perdonaría lo que había hecho.
—¿Cómo has podido permitir que el ambiente del club nocturno te cambiara de esta manera? No te reconozco, tú no eres mi Emilie, eres otra persona, sin sentimientos, una persona que traiciona. —Dijo mientras lloraba desgarradoramente