—Es para Lucía —había dicho—. Se quedará conmigo una temporada.
—¿Lo sabe el señor Blanco?
—Eso no es de tu incumbencia. Tu incumbencia es hacer lo que te pago por hacer.
Y como un idiota, lo había hecho.
La ayudé a preparar la cabaña. Instalé los candados en las ventanas y puertas. Compré provi