Frente a la casa de los Cortés se encontraba varias personas haciéndo escándalos junto a periodistas y reporteros.
– QUE ENTREGUE EL NIÑO A SUS PADRES.
Gritaban con suficiente fuerzas las personas del lugar.
– Han visto lo que han causado.
Dice el padre de Victor furioso, no puede creer que su hijo sea tan estúpido.
– Cariño calmarte, ese niño tiene nuestra sangre, por ende tenemos derechos sobre él.
Habla la madre de Víctor sintiéndose inalcanzable como siempre.
– Ya veo de dónde este mocoso