CELIA:
Unos suaves besos hacen que me despierten.
– Despierta dormilona ya es tarde.
Escucho la voz de Máximo.
– Mmm, sólo cinco minutos más.
Digo acomodandome.
– Cariño vamos levántate, ya es tarde y tienes que ir a trabajar.
Abro los ojos sin querer hacerlo, y hago un puchero.
– Necesito unas vacaciones.
Digo sentándome en la cama y miro a Máximo ya cambiado.
– Te prometo que pronto nos tomaremos una larga vacaciones.
Dice besando de forma casta mis labios.
– Ahora debes de bañarte y c