Capítulo268
Amanda llevaba mucho tiempo acumulando resentimiento contra Catalina.

La agarró del cabello y le dio varios golpes con el puño. Catalina, con su pierna herida, no tenía fuerza para resistirse, y solo podía gritar de dolor.

Poco después, la puerta de la habitación se abrió. Amanda se sacudió la bata con tranquilidad y salió como si nada hubiera pasado.

Catalina, acurrucada en la esquina, tenía el rostro hinchado, la nariz sangrando y el cabello completamente desordenado.

Con las manos temblorosa
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