Ami solo pudo sentir cómo su cuerpo se volvía cada vez más pesado y, sin poder controlarlo, cayó hacia adelante golpeándose la cabeza. En ese instante, todos los presentes sintieron una preocupación. Lucas, sin pensarlo, bajó corriendo del escenario, tratando de llegar hasta ella y ayudarla. Pero antes de que pudiera alcanzarla, Amanda ya había sido recogida por unos brazos fuertes y conocidos.
Jorge la levantó del suelo y revisó sus signos vitales, aún tenía pulso, aunque su respiración era muy