Después de la conversación, Carlos y Javier se marcharon. Carlos la miraba con ojos de disculpa. Amanda sabía que apreciaban a Jorge como si fuese su propio hermano, y que, si hubieran sabido que la víctima era su esposa, nadie habría tomado una decisión así de precipitada. Todo había sido pura coincidencia, lo que demostraba que todo era parte del plan divino.
Cuando se fueron, la casa se sumió en un silencio profundo, haciendo que la respiración de ambos se volviera difícil. Jorge la abrazó fi