57. Paciente confirmado
Capítulo 57
El sonido suave del cuchillo cortando la manzana rompía el silencio como un reloj insistente. Nathaniel, con las mangas arremangadas y la mandíbula apretada, peleaba con la fruta como si representara todo lo que no podía controlar. La piel se resistía, resbalosa, perfecta, casi burlona.
Jazmín tecleaba en su laptop como si él no existiera. Ni un suspiro. Ni una mirada. Estaba concentrada. O fingía estarlo.
Él colocó con cuidado los trozos sobre un platito blanco, como si hacerlo mal