34. Muros de silencio
Capítulo 34
La mansión Ravencroft estaba más silenciosa que de costumbre.
Los largos pasillos de mármol y las habitaciones llenas de luz parecían perder su calor habitual desde que Jazmín llevaba dos días encerrada en su habitación, sin dar señales de querer salir.
Rose observaba el ala norte desde la terraza, con su taza de té en mano y un gesto preocupado en el rostro. La anciana, que solía ser firme como el acero, se mostraba más suave cuando pensaba en ella.
No era una mujer que se asustar