Había llegado el momento de la despedida, y en el ambiente se sentía una profunda nostalgia, pues sería un mes completo en el que debían estar separados, y eso los entristecía profundamente. Por los parlantes del aeropuerto se escuchó el llamado hacia la sala de abordar, donde Adam tomaría su vuelo rumbo a Nueva York. Antes de irse, tomó a su hija en brazos y le dio un gran beso en la mejilla, a pesar de qué la niña amaba a su papá, no le resultaba extraño separarse de él, puesto qué en repetid